Los hongos son alergenos de los que se habla poco y, sin embargo, son altamente alergénicos, afectan sobre todo a niños y no son fáciles de eliminar. Algunas esporas de hongos tienen capacidad alergénica, pues existen un tipo de ellas que se hallan en el aire libre. Los principales géneros de hongos causantes de alergia son Alternaria, Aspergillus, Cladosporium y Penicillium, siendo Cladosporium en el norte de Europa y Alternaria en el área mediterránea, los más frecuentemente implicados.
Las esporas fúngicas se encuentran en el aire a concentraciones muy superiores a las de los pólenes y en muchos casos son más pequeñas que los granos de polen, pudiendo alcanzar así más fácilmente el tracto respiratorio inferior y producir asma.
Están presentes en la atmósfera a lo largo de todo el año, pero comienzan a concentrarse en cantidades más elevadas en los meses de primavera y muy altas en verano. A diferencia del polen, las esporas de los hongos aumentan o disminuyen cuando se dan determinadas condiciones climáticas. Así, suben repentinamente concentraciones altísimas antes de una tormenta de verano, y pasada la tormenta vuelven a descender también bruscamente. Otras esporas suelen estar en el suelo y su concentración aumenta cuando se remueve la tierra. (más…)
